segunda-feira, 22 de dezembro de 2014

Relatório das Águas deve subsidiar política ambiental em MG

Ja está disponível para o público o relatório da Comissao Extraordinária das Águas, que funcionou na Assembleia Legislativa de Minas, em 2013 e 2014, sob a presidência do deputado estadual Almir Paraca (PT) e relatoria do deputado estadual Pompílio Canavez. Após dezenas de reuniões, os parlamentares conseguiram fazer um amplo diagnóstico da maioria das 36 bacias hidrográficas ado Estado, detectando por exemplo a falta de recursos para funcionamento dos Comitês de Bacias e a baixa capacitação e informação de seus membros. A ausência de Planos Diretores de  Recursos Híddricos e, mais amplamente, de uma política ambiental no Estado são grandes desafios para o governador Fernando Pimentel, que toma posse em 1° de janeiro. Junte-se a isso a existência de centenas de conflitos ambientais surgidos principalmente com a construção de usinas hidirelétricas e da atividade minerária. Minas tem hoje quatro grandes minerodutos em funcionamento e três outros grandes em construção.

Dentre as centenas de recomendações feitas pela Comissão das Águas,  uma é dirigida á  Copasa e à Agencia Reguladora estadual (Arsae) e pede a  adoção de política para redução das perdas de água no abastecimento público que, na Grande BH, chega a 40%. Outra recomendação, dirigida ao governador, é a  vinculação da Fundação Centro Internacional de Educação e Capacitação em Pesquisa Aplicada em Águas (Hidroex) à Secretaria de Estado de Meio Ambiente e Desenvolvimento Sustentável (Semad). Ela nasceu sob os auspícios da ONU,  vinculada à Secretaria de Estado de Ciência e Tecnologia, cujo titular era o tucano Nárcio Rodrigues, que instalou um de seus projetos na cidade de Frutal, sua base eleitoral.

Conheça o realtório completo da Comissão das Águas em  http://mediaserver.almg.gov.br/acervo/932/873932.pdf

quinta-feira, 18 de dezembro de 2014

COP 20: Chau Lima, chau clima

Por ALAI

Una vez más, las negociaciones climáticas muestran la incapacidad de nuestros líderes políticos de comprender la profunda contradicción que hay entre el afán de desarrollo, la sostenibilidad ambiental y la equidad.
 
Tal como se preveía[i] la reunión de Lima terminó en un rotundo fracaso. Más allá de los esfuerzos que la Presidencia, la Secretaría de la COP y de varios delegados en demostrar avances, no se puede ocultar el sol con las manos. Y este no es un "nuevo fracaso", es el mismo viejo fracaso que se viene arrastrando desde la propia firma de la Convención en 1992 y que ha sido vanamente disfrazado de acuerdos exitosos como el Protocolo de Kioto (1997), la Ruta de Bali (2007) o la Plataforma de Durban (2011).
Todos ellos, acuerdos a los que se les podría aplicar el aforismo futbolístico de "patear la pelota para adelante"; es decir hacer pasar por avances lo que era otra cosa que postergar decisiones. Y no hay absolutamente ningún indicio que a un observador más o menos objetivo le permita anticipar que el resultado de París el año entrante será diferente.
 
El verdadero principio que rige la Convención es de las "Irresponsabilidades Comunes e Indiferenciadas". Nadie se hace cargo de la parte que le toca y cada uno exige a las otras partes que resuelvan el problema. Cuando se firmó la Convención en el año 1992 y se adoptó el Principio de Responsabilidades Comunes pero Diferenciadas establecido en la Declaración de Río, nadie pudo predecir los cambios que en el mundo se darían 20 años después.
 
Los países "desarrollados" (tal como se los llamó en aquel entonces) no se hicieron cargo de lo que firmaron y los países "en desarrollo" no han sabido transitar otro camino que el de repetir los errores de los "desarrollados". Hoy tenemos 200 países que quieren ser "desarrollados" sin importar el precio ambiental que ello conlleva.
 
El común denominador de todos los fracasos es la inviabilidad de conciliar los tres objetivos principales de la Convención: reducir las emisiones, hacerlo de manera equitativa y no detener el desarrollo. No detener el desarrollo en un mundo equitativo implica que todos los pobres del planeta deben acceder a los niveles de consumo del mundo desarrollado. Esta utopía supone, entre otras cosas, que el consumo energético debe multiplicarse por cinco, con lo cual las emisiones de carbono nos llevarían muy por encima del peor de los escenarios del IPCC. Si se pretende mantener la senda del "desarrollo" necesariamente deberá ser sin equidad (como ha sido hasta ahora, por otra parte, y no hay indicios que pueda ser diferente).
 
Puede haber reducción de emisiones sin equidad y con desarrollo, o desarrollo con equidad pero sin reducir las emisiones. Pero lograr las tres cosas a la vez es imposible. Si se pretende reducir las emisiones de carbono con equidad, no hay otra alternativa más que desandar el camino del desarrollo. Para los países desarrollados esto significará –probablemente- recorrer la senda del "decrecimiento"[ii] y para los demás países iniciar una etapa de transiciones hacia alternativas al desarrollo.
 
En un momento pareció que algunos países de América Latina levantaban la bandera del Buen Vivir como una nueva utopía alternativa al desarrollo, pero rápidamente confundieron el buen vivir con el crecimiento económico, el aumento de los ingresos y la calidad de vida asociada al consumo. La abundancia de la Pacha Mama se convirtió en recursos nacionales a ser explotados para mejorar los ingresos fiscales, la vida en armonía con la naturaleza se abandonó para poder extraerle los minerales y los hidrocarburos que demanda el mercado global y hasta el "fuego sagrado" de los ancestros se confundió con la energía nuclear[iii].
 
Lo que no arregle la Convención lo arreglará el planeta y su natural tendencia al reequilibrio. A América Latina el cambio climático ya le cuesta entre el 1,5% y el 5% de su PBI[iv]. Este porcentaje seguirá aumentando en la medida que los efectos del calentamiento global se acrecienten. Inevitablemente la economía caerá como consecuencia de las sequías, las inundaciones y los eventos extremos que se avecinan. La restricción económica hará reducir el consumo, la producción, los ingresos, la calidad de vida y el "desarrollo". Por las buenas o por las malas el deseado desarrollo no ocurrirá.
 
Es tiempo de que todos los países (pero particularmente los de la región latinoamericana que es la que más nos preocupa a los que por aquí habitamos) adviertan lo absurdo de sostener la utopía del desarrollo. Es tiempo de reconocer que la equidad que le exigimos a los países desarrollados en la Convención de Cambio Climático debe comenzar a aplicarse en casa: mayor equidad entre los países de la región, mayor equidad entre las regiones dentro de cada país, mayor equidad entre las personas que habitan cada territorio. Basta de exigir afuera lo que no hacemos adentro.
 
Es tiempo de empezar a reconocer que la "deuda ecológica" que se les reclama a los países desarrollados también existe entre nosotros, con regiones y elites sociales que se han apropiado por decenios de la riqueza de otras regiones y de otros grupos sociales. Reconocer que perseguir la senda del desarrollo implica necesariamente la inequidad y la destrucción de la naturaleza.  Comprender final y cabalmente que “todo lo que le ocurra a la tierra le ocurrirá a los hijos de la tierra”[v]. Porque la Pacha Mama es abundante para darnos todo lo que necesitamos para vivir, pero es lo suficientemente sabia para no darnos más de lo que necesitamos.
 
- Gerardo Honty es analista de CLAES (Centro Latinoamericano de Ecología Social)
 
Foto: Alfredo Acedo/UNORCA


[i] Ver nota anterior “Al fin nadie es inocente” http://alainet.org/active/78805
[ii] Corriente de pensamiento, principalmente europea, que promueve la contracción ordenada y regulada de la economía.
[iii] Álvaro García Linera, vicepresidente boliviano: “La energía atómica es el fuego sagrado del siglo XX y XXI” http://www.hidrocarburosbolivia.com/nuestro-contenido/noticias/69261-vicepresidente-clausura-congreso-de-la-cbhe-la-energia-atomica-es-el-fuego-del-siglo-xx-y-xxi.html
[iv] CEPAL: “The economics of climate change in Latin America and the Caribbean: paradoxes and challenges”Santiago de Chile, 2014
[v] Extraído de la famosa carta atribuida al Jefe Seattle dirigida al presidente Pierce de Estados Unidos en 1855.


http://alainet.org/active/79437


Documentos Relacionados:
Declaración de la Cumbre de los Pueblos Frente al Cambio Climático - Cumbre de los Pueblos [2014-12-12]
COP20. No hay nada que celebrar - Cornejo José F. [2014-12-16]

segunda-feira, 15 de dezembro de 2014

Conferência da ONU sobre mudanças climáticas termina em Lima Peru, mas tratado só será assinado no próximo ano

"Políticos discutindo el Cambio Climático". - Obra del artista Isaac Cordal, Berlín, Alemania.
Políticos discutindo a mudança climática - obra do artista Issac Cordal, Berlin, Alemanha

Hoy concluyó en Lima, Perú, la COP 20 (Conferencia de la Partes sobre Cambio Climático)
Conferência sobre Mudanças Climáticas da ONU - COP 20 termina em Lima, Peru

Países latinoamericanos presentan la Declaración de la Alianza del Pacífico para la lucha contra el cambio climático

Países latinoamericanos presentan la Declaración de la Alianza del Pacífico para la lucha contra el cambio climático.

Los Presidentes de Chile, Colombia, México y Perú presentaron la Declaración de la Alianza del Pacífico en materia de Cambio Climático, donde piden acciones concretas en políticas de cambio climático y energías renovables.
En el marco de la Cumbre sobre el Clima COP20 que se está llevando a cabo en Perú, los Presidentes de Chile, Colombia, México y Perú presentaron la Declaración de la Alianza del Pacífico en materia de Cambio Climático. Los presidentes expusieron que   el cambio climático es una amenaza real y uno de los más grandes desafíos globales a que hay que hacer frente con medidas concretas, por lo que  la intención es ir avanzando en los compromisos nacionales.

América Latina es una de las regiones más vulnerables al cambio climático y ya está sufriendo consecuencias en cuanto a catástrofes naturales, sequías y deficiencias en la agricultura. Por ello también es que los países latinoamericanos están dando pasos de gigante hacia la implantación de proyectos de energía renovable tanto a gran escala como a pequeña escala, donde está suponiendo toda una revolución para mejorar la calidad de vida de los habitantes de zonas rurales.

Los programas de eficiencia energética, la electrificación rural con energías como la solar fotovoltaica y la inversión en proyectos de energías renovables para diversificar las matrices energéticas y reducir la dependencia de los combustibles fósiles, marcan un punto clave en la lucha contra el cambio climático. América Latina y Caribe, los cuales tienen las tasas más altas de uso de energías renovables en la matriz energética que cualquier región del mundo, tres veces más cuando se compara con el promedio global.


Los Presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos; Chile, Michelle Bachelet; y México, Enrique Peña Nieto, alentaron a los gobiernos del mundo a dar pasos sustantivos para lograr un borrador en la COP20 de Lima, que constituya una base sólida para la adopción de un Acuerdo en París 2015, ya que esta es la gran oportunidad para ponerse de acuerdo y evitar la catástrofe que sería seguir emitiendo gases efecto invernadero al mismo nivel.

En su declaración en materia de cambio climático, los Presidentes de la Alianza del Pacífico expresaron su pleno respaldo a la Presidencia peruana para el éxito de la COP20/CMP10, además de su voluntad de explorar y adoptar a nivel nacional políticas, medidas y acciones de mitigación y adaptación que, a su vez, contribuyan al esfuerzo global contra el cambio climático.

Por último, los mandatarios transmitieron su compromiso a favor del manejo sustentable de recursos naturales, incluyendo la agricultura, los bosques y el agua, además de hacer un llamado a los países desarrollados para que cumplan con sus obligaciones de aumentar el apoyo financiero para hacer frente al cambio climático a través de una significativa capitalización del Fondo Verde para el Clima.

sexta-feira, 12 de dezembro de 2014

DECLARACIÓN DE LIMA: Cumbre de los Pueblos Frente al Cambio Climático


La Cumbre de los Pueblos frente al Cambio Climático, realizada en Lima del 8 al 11 de diciembre de 2014, es expresión de los procesos de movilización y resistencia emprendidos por una diversidad de organizaciones, movimientos, plataformas, redes y colectivos sociales, sindicales, de mujeres, campesinos, indígenas, juveniles, ambientalistas, religiosos, artísticos y culturales peruanos e internacionales. Nos reunimos para seguir debatiendo y compartiendo las múltiples formas de lucha y resistencia, por la construcción de la justicia social, contra el sistema capitalista patriarcal, racista y homofóbico, por el respeto de las diversas formas de vida, sin explotación ni expoliación de los bienes de la naturaleza, por la capacidad de los pueblos de decidir sobre sus fuentes de energía, comunitaria, por la reducción de las desigualdades sociales así como promover el Buen Vivir como modelo de vida en armonía con la Naturaleza y la Madre Tierra.

El capital busca hacer frente a su crisis sistémica imponiendo la captura el agua, el saqueo de los territorios y el patrimonio natural, la depredación, la producción de combustibles fósiles, la mayor explotación de los trabajadores y trabajadoras, la represión de los movimientos sociales y la violencia física y psicológica, aumenta múltiples formas de criminalización de las luchas, de los pueblos, de militarización y control territorial. Todo esto es alentado por las corporaciones mediáticas. Además, a esta realidad hay que sumarle la captura de los Estados y de sus burocracias por el poder económico, el pago de las deudas injustas y corruptas, y una diversidad de hechos que benefician exclusivamente a los verdaderos poderes tras los gobiernos de turno, dóciles al mandato de las empresas nacionales y las grandes corporaciones transnacionales y sus operadores políticos.

En esta coyuntura la Cumbre de los Pueblos representa la voz de los sectores explotados y oprimidos del mundo, de los marginados por un sistema económico y cultural que los subordina a los sectores racistas, fundamentalistas, machistas y patronales que se benefician del modelo capitalista. En este momento crucial que atraviesa la humanidad, en el que el gravísimo cambio climático que sufrimos exige acciones urgentes de parte de la sociedad global, demandamos a los Gobiernos –y al Sistema de Naciones Unidas reunido en la COP 20–la adopción de acuerdos que respeten y valoricen la vida de los pueblos originarios, campesinos y urbanos, y que promuevan la preservación de la biodiversidad global. Rechazamos cualquier mecanismo de mercado que se plantee como solución a los problemas climáticos y ambientales.

Quienes nos reunimos en esta cumbre, recogemos y hacemos parte de procesos de luchas anteriores que se han tejido en nuestros pueblos, y llegamos a este momento con esa fuerza y construcción colectiva. A partir de ello expresamos y demandamos:

A los Gobiernos del mundo que respeten nuestros territorios, derechos y modos de vida, nuestras culturas, costumbres y cosmovisiones sobre la vida y el mundo que habitamos. Denunciamos la explotación de nuestros recursos naturales y territorios por parte de las industrias extractivas, que afectan nuestras formas de sustento, nuestra fuente de identidad y la relación armoniosa de nuestras comunidades con la Madre Tierra.

Demandamos el reconocimiento de la propiedad territorial de las comunidades que tradicionalmente han vivido en sus tierras. No aceptamos el control externo de los territorios, ni los procesos de negociación e implementación de las falsas soluciones al clima. Los Gobiernos deben tener como eje central el respeto de nuestras formas de vida ancestrales y el reconocimiento a nuestra autodeterminación como naciones y pueblos originarios.

Asimismo, aclaramos que el conjunto de iniciativas orientadas a revertir la destructiva tendencia climática hacia la que ha sido conducido nuestro planeta, deben considerar las responsabilidades históricas de los países desarrollados y el reconocimiento y reparación de la deuda histórica y ecológica que tienen con el Sur global. En particular, las corporaciones transnacionales de capital privado de los países desarrollados deben ser responsabilizadas por sus acciones y prácticas a nivel global. Exigimos plena justicia en los casos de contaminación por parte de Newmont, Doeran en Perú, y la Chevron-Texaco, entre otras, la cual en su paso por la Amazonía dejó como legado uno de los mayores ecocidios de la historia del planeta.

A los Gobiernos y empresas les exigimos aceptar y respetar nuestro derecho humano a un trabajo digno, con pleno ejercicio de los derechos individuales y colectivos, y que se garantice un proceso de transición justa en un mundo que nos permita mejorar la calidad de vida. Demandamos garantías al acceso universal a los sistemas de protección y seguridad social, el respeto de nuestra libertad sindical y a una repartición justa y equitativa de la riqueza producida con nuestro trabajo y conocimientos.

Consideramos que ninguna acción para enfrentar el cambio climático será eficiente o viable si no se promueve con políticas públicas efectivas a favor de la pequeña agricultura familiar y campesina, la reforma agraria, la soberanía y seguridad alimentaria de nuestros pueblos, la producción auto sustentable, con base agroecológica, autóctona y libre de transgénicos y agrotóxicos, orientada al consumo humano y a la preservación de nuestra biodiversidad. Creemos que para avanzar hacia un mundo justo y una economía local, solidaria, cooperativa, feminista y comunal, es fundamental reconocer el derecho humano a la alimentación, así como el gran aporte de la agricultura familiar campesina, que contribuye con más del 70% de la alimentación del mundo. Exigimos frenar la producción y expansión de los agrocombustibles, que promueven la deforestación, erosión de las tierras, contaminación de las fuentes del agua y aire, y significan una forma de recolonización territorial.

Como expresión de esta estrategia del capital, en los últimos años se han agudizado los procesos de privatización, mercantilización y financiarización de la naturaleza, expresados en los principios de la economía verde, que nos presenta las falsas soluciones a la crisis climática. Algunas de ellas son: Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL), proyectos de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de los bosques (REDD), transgénicos, agrocombustibles, geoingeniería, megaproyectos hidroeléctricos, centrales nucleares, fractura hidráulica (“fracking”), agricultura climáticamente inteligente.

La estrategia del capital pasa también por lo que llamamos arquitectura de la impunidad de las corporaciones transnacionales y gobiernos, a través de los tratados de libre comercio y protección de inversiones, entre otros, que pretenden privatizar servicios esenciales como el agua, la educación, salud y vivienda, y atentan contra los derechos humanos de trabajadores y de los pueblos. La Cumbre de los Pueblos rechaza todas estas estrategias del capital

Como expresamos antes, denunciamos el sistema capitalista-patriarcal que sostiene la opresión y control sobre el cuerpo, el trabajo y la vida de las mujeres, promueve la violencia sexual y la trata, las margina de diversos ámbitos de la vida social y pública. Es necesario transitar hacia otra división social del trabajo, que elimine la subordinación del trabajo femenino, que no invisibilice el trabajo del cuidado –que hace posible la reproducción social– ni lo subordine a los mandatos del mercado. Exigimos un cambio radical que reconozca el trabajo reproductivo como la base de la sustentabilidad humana y de las relaciones entre las personas y comunidades.

Todas las alternativas deben incorporar la perspectiva feminista y promover una relación más justa entre hombres y mujeres.

Abogamos por la promoción de un consumo responsable y no alienado, basado en la adopción de hábitos y pautas de consumo saludables, y de acuerdo con la necesidad humana, no sujeta a la ambición del capital. Un  consumo que no contribuya a la contaminación ambiental ni al cambio climático. Alentamos el uso responsable de los recursos vitales, el reciclado y el manejo sustentable de los residuos sólidos. Nos comprometemos a promover la conciencia ciudadana respecto a las acciones que podemos llevar adelante individual y colectivamente para avanzar hacia un mundo más justo.

Los Estados deben tomar decisiones y medidas inmediatas de protección, conservación o restauración de las cuencas, los ecosistemas, las altas montañas, bofedales, humedales, páramos, estepas, bosques, acuíferos, lagos, ríos, manantiales, zonas marinas costeras, que alimentan a la Madre Tierra. Esos ecosistemas y fuentes de agua son afectados por las actividades de las industrias extractivas, como la minera, petrolera, carbonífera y gasífera, por las talas de árboles y el arrojo de desechos, entre otras causas. Se debe garantizar el derecho humano al agua y al saneamiento, en igualdad de condiciones, acceso y salubridad. Esto sólo se puede garantizar con empresas públicas en manos públicas.

La Cumbre de los Pueblos cuestiona la incoherencia del Gobierno peruano en su calidad de presidente de la COP 20. Por las políticas ambientales, laborales y tributarias adoptadas recientemente a favor de la inversión privada –rebajando estándares y regulaciones que afectan derechos colectivos, ambientales y culturales–.  Denunciamos la represión que sufren representantes indígenas, dirigentes sindicales y campesinos, activistas ambientales, así como los hostigamientos a delegaciones que arribaron a la Cumbre de los Pueblos desde diversas regiones del país y el exterior.

La Cumbre de los Pueblos cuestiona la captura corporativa de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático. Las grandes corporaciones transnacionales “acompañan” a los gobiernos en las negociaciones globales para acordar medidas que tienen por único fin limpiar de responsabilidades a los países industrializados por sus emisiones de gases de efecto invernadero y por ser los principales responsables del cambio climático. Exigimos que los pagos por servicios de la deuda externa e interna –que ahogan a los pueblos y limitan la capacidad de los Estados para atender necesidades básicas de las poblaciones–, se destinen a hacer frente a la crisis ambiental y climática, porque de ello depende la sobrevivencia de la Humanidad y todas las especies vivas del planeta.

La Cumbre de los Pueblos saluda la movilización comprometida y entusiasta de las decenas de miles de ciudadanos y ciudadanas de todo el mundo que participaron de la Gran Marcha Global en Defensa de la Madre Tierra (10/Dic) en Lima y en otras ciudades del planeta. Esta gran concentración de organizaciones, movimientos y delegaciones del Perú y numerosísimos países es la expresión más clara de la posición de los pueblos a favor de un mundo justo y democrático, que garantice la armonía entre la existencia humana y los derechos de la Naturaleza y la Madre Tierra.

Seguiremos fortaleciendo la articulación de nuestras luchas, de forma activa y permanente en las múltiples movilizaciones del 2015, con un especial momento de activismo en París, Francia, donde se llevará a cabo la COP 21. Desde ya los movimientos sociales del mundo nos preparamos para dar continuidad a las luchas desde nuestros territorios en defensa de la vida, hasta que nuestras exigencias sean atendidas. Seguiremos en lucha hasta cambiar el sistema... No el Clima!

Cumbre de los Pueblos

Lima 11 de diciembre 2014.

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Más información de la Cumbre de los Pueblos:

http://www.movimientos.org/madretierra
http://cumbrepuebloscop20.org/es

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Minga Informativa de Movimientos Sociales
http://movimientos.org/

quinta-feira, 11 de dezembro de 2014

Marcha contra las mentiras de la COP 20 en Perú

Marcio Zanta
MST  / La Vía Campesina

Cerca de diez mil personas marcharon ayer (10/12) por las calles del centro de Lima, en protesta contra las falacias de la COP -20. Campesinos, indígenas, movimientos sociales y sindicatos de varios lugares del mundo participaron de la caminata.
Ydelson Hernández, de las Rondas Campesinas de Cajamarca creo  que los acuerdos finales del encuentro internacional de las grandes potencias del mundo, que se realiza en  Perú, no es establecerán metas reales de control sobre los cambios climáticos.

“Si la COP 20 fuera realmente para sanar la problemática ambiental en el mundo pondrían fin a la tentativa de efectivizar el proyecto minero Conga, en Cajamarca, este proyecto de extracción de oro que  venimos resistimos desde hace mucho  para impedir  su implantación,  pues acabaría con las aguas en el norte de Perú”, afirma.
La marcha fue parte de la programación de la Cumbre de Los Pueblos, que se cierra hoy con debates sobre el papel de los campesinos, indígenas y trabajadores  de la ciudad en la verdadera  tentativa de frenar los daños ambientales provocados por  grupos transnacionales en  América Latina.
“El capital transfiere sus crisis para otras partes del mundo, la COP-20 es eso, discutir como expandir esas crisis para los países del Sur. Por tanto, cabe a los campesinos, indígenas, trabajadores unirse, porque ellos son  los verdaderos medios para conseguir frenar proyectos absurdos como Conga  y alimentar al mundo, además, de preservar los bosques en pie. Los grandes contaminadores del mundo, que están cerrando  la COP 20 no van a hacer eso”, resaltó Jorge Pérez de la Confederación Campesina Peruana (CPP).
Las organizaciones participantes de la Cumbre publicarán   la tarde de hoy un documento con los principales y reales puntos de necesidad para contrarrestar los cambios climáticos,  que será entregado a los representantes de los países en la COP-20. Uno de los temas centrales es la lucha  contra el capitalismo verde en la agricultura.

quarta-feira, 10 de dezembro de 2014

Trabajadores del Perú participarán en Marcha Climática

cumbre pueblos prensa

La Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) estará presente en todo el país con sus bases en la gran movilización mundial que empeza hoy, 10 de diciembre, demandando: ¡Cambiar el sistema, No el clima!

La central sindical rechazó las falsas soluciones y coincidió con otros movimientos sociales en proponer alternativas para el Buen Vivir, la sustentabilidad de la vida y defender los bienes comunes y la Madre Tierra.
El gremio laboral publicó un documento de posicionamiento frente al cambio climático y la Cumbre de los Pueblos el cual se encuentra disponible en internet.
En el destaca como “en los últimos años se han agudizado los procesos de privatización, mercantilización y financiarización de la naturaleza, expresados en los principios de la economía verde, que nos presenta las falsas soluciones a la crisis climática.”
Citando la Declaración de Lima suscrita por organizaciones internacionales precisa que algunas de esas falsas soluciones son: Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL), proyectos de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de los bosques (REDD), transgénicos, agrocombustibles, geoingeniería, mega‐proyectos hidroeléctricos, centrales nucleares, fractura hidráulica (“fracking”), agricultura climáticamente inteligente, entre otras.
Acceda al documento con un clic en el siguiente enlace:

Federación Universal de Movimientos Estudiantiles Cristianos en América Latina y el Caribe participa de la Marcha de los pueblos en Perú

En el marco de su participación en la Cumbre de los Pueblos, la delegación de la Federación Universal de Movimientos Estudiantiles Cristianos en América Latina y el Caribe (FUMEC-ALC) estuvo presente en la Marcha de los Pueblos, realizada el pasado 10 en las principales calles de la capital peruana.

Asimismo, también impulsó el encuentro “Juventud y Justicia Climática 2.0: Construyendo Redes para la Eco Justicia”, en el que participaron jóvenes de FUMEC-ALC y estudiantes del país, (30 en total), a los cuales se comprometió en ser parte del proceso de renovación del MEC local y en la construcción de procesos entre los estudiantes cristianos del país.
El día 10, la delegación de FUMEC-ALC se reunió con las diversas organizaciones sociales,  religiosas y ambientales del Perú y otros países, que se dieron cita en el Campo de Marte, donde se realizó la concentración inicial. Desde allí, recorrieron las
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avenidas 28 de Julio, Brasil, Paseo Colón, Grau, Abancay, y luego se dio un giro por la avenida Nicolás de Piérola, hasta llegar a la céntrica Plaza San Martín.
Dicha movilización se realizó con el objetivo de ejercer presión sobre las delegaciones de los Estados participantes en la COP20, con lemas alusivos a la crítica al capitalismo, la justicia climática, la lucha contra la pobreza, el cambio de la matriz energética, la justicia social, el trabajo digno, la soberanía alimentaria, y la defensa de los ecosistemas y la biodiversidad.
Ese mismo día por la noche, los jóvenes de FUMEC-ALC y MEC-Perú participaron de la primera jornada de la conferencia “Juventud y Justicia Ambiental 2.0”, en la que participó como expositor el doctor Guillermo Kerber, quien habló del tema “Cambio Climático y Derechos Humanos: Una mirada al contexto desde el trabajo ecuménico articulado.
Kerber, quien está a cargo del Programa de Cuidado de la Creación y Justicia Climática del  Consejo Mundial de Iglesias (CMI), explicó el trabajo de este organismo y de las coaliciones ecuménicas, donde los valores éticos espirituales son fundamentales en la responsabilidad que tenemos como cristianos en el cambio climático.
Agregó que el CMI parte de la lectura bíblica del Génesis, recordando que Dios creó el universo y que coloca al hombre y la mujer “para que cuiden y labren la creación”. Kerber también explicó que desde el Nuevo testamento encontramos a Jesús quien vino a la tierra no solo a salvar al ser humano, sino a la creación de Dios.
Añadió que Dios ha dado un mandato: cuidar del otro (los pobres, la viuda, el huérfano y el extranjero) y desde Jesús, están la bienaventuranzas en donde se encuentra que bienaventurados son los que luchan por la justicia.
Luego, fue presentado el proyecto impulsado por FUMEC-ALC “Juventud y Justicia Ambiental” que viene llevándose a cabo desde el 2012, a través de dos experiencias, el MEC de Cuba y el MEC de Brasil.
Para concluir se invitó a Milton Mejía (Senior Friends de la FUMEC), representante del CLAI, quien dio a conocer  como se están articulando organizaciones sociales religiosas como el CLAI  (consejo latinoamericano de iglesias), el CMI (consejo mundial de iglesias), Alianza ACT, FUMEC (federación universal de movimientos estudiantiles cristianos) así como organizaciones denominaciones para construir desde nuestra identidad cristiana. Las alternativas no se hacen de un día para otro sino que hay que poner trabajo y empeño, trabajando en redes regionales e internacionales.
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